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Yo, yo misma y mi boda

Que organizar eventos es una de mis pasiones es algo que la gente que me conoce ya sabe, no hay más que mirar en los ‘fregaos’ que me meto cada dos por tres, no lo puedo evitar. Así que claro, cuando llegó el momento de organizar algo para mi pensé: ¡genial!, puedo hacer lo que quiera, cómo quiera y cuando quiera. ¡Voalá! Pero no, de repente mi querido amigo Murphy (si, ese que aparece siempre para darle la vuelta a todo cuando menos lo necesitas) se me acerca y me dice: “no tienes ni idea de lo que quieres hacer, ni cómo hacerlo, ni cuándo, ni dónde,…”. ¡Cállate!

Muchas mujeres, cuando somos jovencitas, soñamos con el día de nuestra boda en diferentes ocasiones, sobre todo cuando comienzan eso primeros amores de adolescentes, pero nada, dura poco. A medida que pasan los años te vas dando cuenta de que cada vez esa idea se vuelve más remota y más lejana, hasta el punto que la borras de tu lista de “cosas que hacer en los próximos 10 años” o la pasas a una de las últimas posiciones. Al menos, eso fue lo que me pasó a mi. Y aquí me ven, comprometida y a las puertas de lo que sin duda será uno de los días más felices de mi vida.

Retomando el tema de la organización de tan señalado día, he de reconocer que en un primer momento lo vi todo clarito en mi cabeza, pero lo que una se imagina es tannnn difícil de hacer realidad y, sobre todo, tannnn caro jaja. Así que empezamos paso por paso. Ventajas de tener una agencia creativa: muchas de las dinámicas que utilizamos con clientes en nuestro día a día se hacen indispensables a la hora de organizar una boda. Tal es el caso del ‘brainstorming’. Escupir en un papel todo lo que se te pasa por la cabeza suele ser una de las técnicas más eficaces como primer paso, servirá para luego descartar e ir quedándonos con lo realmente viable y realista. Créeme, en un primer momento se te pueden pasar por la cabeza millones de cosas que al leerlas a las dos semanas pensarás seriamente en poner remedio a tu salud mental.

Y como me apetece compartir este momento con ustedes aquí en mi #cortadolargo, me he tomado la libertad, cual ‘wedding planner’, de escribirles algunas cositas sobre cómo comenzar a preparar todo, los primeros pasitos y algunas cosas a tener en cuenta (siempre desde mi experiencia) por si te está rondando la idea por la cabeza. Además, es una forma de desahogar todo el estrés que llevo acumulado, ya saben, escribir me alivia.

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Lo primero y más importante que tienes que tener en cuenta es que es su día y, por tanto, tienen que hacerlo a su manera, como ustedes quieran. Se aceptan opiniones, consejos e ideas, pero la decisión final es solo tuya.

Evidentemente, una de las primeras decisiones que hay que tomar es sobre la fecha. Hay que tener en cuenta muchas cosas: acontecimientos familiares, posibles viajes de gente cercana que estén, el trabajo, etc. Yo no tuve en cuenta nada de eso, elegimos nuestro día y punto. Tanto así, que hace un par de semanas, cuando salió el calendario de la Liga de Fútbol Profesional resulta que no se les ocurrió otra cosa mejor que poner el Real Madrid – Barcelona el mismo día. Lo que hay, los planes siguen adelante. Nos plantearon la posibilidad de poner una pantalla para el partido pero, ¡ni muerta!

Si hay algo en lo que se puede plasmar la personalidad de ambos es en la invitación de boda. Debe ser un elemento original, especial, a ser posible realizado por ustedes. Muy importante, si puedes (y créeme, con organización y tiempo de antelación se puede) entrega cada invitación en mano del invitado. Desde mi experiencia he notado como se valora ese gesto, pues me parece muy frío el enviarla por correo viviendo en la misma ciudad. Ya sabes, cúrratelo y entrega en mano.

Para elegir el lugar de la celebración no dimos muchas vueltas la verdad. Si tuvimos en cuenta que fuera un sitio céntrico, accesible, con aparcamiento y con encanto. Tanto así, que no le hace falta mucho para crear un entorno mágico y especial, eso hay que tenerlo en cuenta también para el bolsillo, ni se imaginan lo caras que pueden salir las flores. Total, para un rato. Tuvimos la suerte de que en el mismo sitio de la celebración contaban con servicio de catering, así que en ese sentido nos ha salido todo rodado, más cómodo, menos trámites y más barato, pues no te cobran extra por el alquiler del local. El miércoles vamos a la degustación del menú, ya les contaré.

A lo largo de mi vida he ido a muchas bodas y siempre he pensado que los detalles que regalan a las invitadas son un gastadero de dinero innecesario, y no lo digo porque no deba realizarse, sino que ya que se hace el detalle por lo menos que sirva para algo. Abanicos que no usarás jamás, figuritas que terminan en un cajón de tu casa, cajas de pastillas que no usarás hasta que no seas viejita y otras muchas opciones más. Si vas a realizar un detalle que sea útil, original y que mantenga el recuerdo de ese día por mucho tiempo. Requiere mucho tiempo de pensar así que debe ser de las primeras cosas que te recomiendo taches de la lista lo antes posible.

Faltarían muchas cosas más, pero con esto creo que tienes bastante trabajito para empezar a trabajar en ello. Como el día aún no ha llegado no quiero revelar cosillas que tenemos preparadas, vaya a ser que se cuele algún invitado por aquí y las descubra. Habrá una entrada post-boda con fotos y algunas ideas más que pueden inspirarte si estás pensando en coger el toro por los cuernos, hincar la rodilla en el suelo y soltar la ansiada pregunta. Aunque eso solo pasa en las películas, te aseguro que en la vida real no es tan espectacular como nos hacen creer, pero eso no quita que sea un momento único y cuya preparación se haga con la máxima de las ilusiones, nervios, agobios, estrés, histerias, pero sobre todo, mucho amor jajaja.

PD: Si, ya sé que no he hablado de algo tan importante como el vestido de novia, pero ahí se quedan con las ganas. Eso sí, por si les sirve de algo, yo me centré en sentirme cómoda (movilidad) y en que cuando me miré al espejo casi se me saltan las lágrimas, como las de los programas americanos de Divinity que ponen los sábados por la tarde jaja.

Y… ¡Acción! #swgrancanaria

Llega el mes de agosto y, una vez más, comienzan los preparativos para uno de los fines de semana más emocionantes del año. Una nueva edición de StartupWeekend Gran Canaria ya se divisa a lo lejos y hay que empezar a organizar todo, hacer la lista de “to-do” y pasar a la acción. Empiezo a sentir esas sensaciones de nervios, incertidumbre, ilusión y ganas porque pase el tiempo y que llegue tan ansiada fecha.

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A la hora de organizar un evento de este tipo es súper importante rodearse de un gran equipo, que le eche ganas al asunto y, sobre todo, que esté dispuesto a “perder” algunas horas de su tiempo en pro del evento. No hay que olvidar que se trata de un fin de semana completo, 54 horas, lo que supone poder compaginar la vida personal con la profesional, además de sumarle todas las horas previas de trabajo, que no son pocas. La verdad que siempre he tenido la suerte de rodearme de gente maravillosa en los 3 años que llevo organizando el StartupWeekend: mi primera edición junto a David Macías y Guido Kloess, qué grandes momentos vivimos; Jéssica Prada, Lucas Ferrera, José Mendoza y servidora formamos equipo el pasado año, una gran aventura donde todo salió de lujo. Este año contaré nuevamente con Prada y Mendoza, pero al equipo se suman dos grandes profesionales, Mercedes Sanagustín e Isabel Planells. No tengo dudas que haremos algo grande.

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Agradecer a Lucas Ferrera, a quien sus compromisos profesionales no le permiten compartir este año una nueva edición desde el equipo organizador, pero sé de buena tinta que estará presente en otros aspectos, apoyando en la comunicación y dándose un saltito durante el fin de semana.

Por cierto, apunten las fechas: 14, 15 y 16 de noviembre. ¡Con Global Startup incluido de nuevo!

 

La importancia de elegir un buen sponsor

Tan importante es saber rodearte de un buen equipo como de saber elegir a un buen sponsor para el evento. Evidentemente, un evento de este tipo no se hace solo, ni se paga solo. Hay que tener en cuenta que durante un fin de semana 40, 50 o muchos más participantes están metidos en un recinto donde desayunan, almuerzan, cenan, trabajan, etc… Para cubrir este tipo de gastos hay que buscar un sponsor principal que asuma los costes y complementar con empresas patrocinadoras que aporten en especies, a ser posible siempre intento que sean de ámbito local.

Tras varios meses de planteamientos distintos, he llegado a una conclusión: existen más intereses y “chanchullos” en las empresas privadas que en las públicas. Lo público tiene sus requisitos y entre todos más o menos podemos llegar a establecer unas pautas en las que se encajen las “normas” de cada casa, pero al fin y al cabo, al ser público, debe primar el interés general. En lo privado, el interés particular es lo que mueve y eso si que es algo por lo que no paso.

Es muy importante que los sponsors compartan los mismos valores del evento que organizas. En este caso, el apoyo a los jóvenes (y no tan jóvenes), las startups, los ecosistemas emprendedores y la promoción de los valores de esfuerzo, trabajo, constancia y capacidad de levantarse tras caer, son elementos imprescindibles a compartir.

Lo dicho, ilusionada un año más con este evento del que me siento súper orgullosa de formar parte. Un gran equipo local, un gran equipo a nivel nacional y europeo. Gracias por la confianza depositada, daré todo de mi de nuevo. Que no les quede duda 😉

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Y ahora… No More Suits

Ya les avancé en una de mis últimas entradas que continuaría con la organización de eventos relacionados con proyectos nuevos, en los que poder ayudar y potenciar aún más la comunidad de startups y emprendedores de Las Palmas de Gran Canaria.

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En esta ocasión, tengo la suerte de poder contar en la organización con Esther Pérez Verdú, gran profesional ligada al mundo de las nuevas tecnologías y con quien llevaré adelante esta nueva etapa de No More Suits Las Palmas, en la que hemos planteado, en un principio, la celebración del evento por estaciones, es decir, se realizarán cuatro ediciones anuales; verano, otoño, invierno y primavera.

Este primer evento tendrá lugar en las instalaciones del coworking Nemesys 2.0 y contará con la participación de 5 profesionales que se encargarán de mentorizar los proyectos seleccionados. Pero, ¿cómo funciona No more suits? ¿De dónde viene? A continuación te lo explico.

No More Suits nació como un experimento de varios emprendedores de la provincia de Cádiz en junio de 2012. Estos emprendedores decidieron poner en marcha un evento enfocado al mundo de la tecnología e internet porque en la provincia de Cádiz no había nada similar y, también, porque los eventos que habían estaban muy distanciados en el tiempo y no tenían periodicidad.

Sin embargo, este no es el caso de Las Palmas de Gran Canaria pues, por suerte, contamos con una variedad de eventos dedicados a las nuevas tecnologías, nuevos proyectos (startups), reuniones y presentaciones de temas del sector de la emprendeduría y nuevos talentos,… Y ustedes dirán, ¿otro evento más en la ciudad? ¿No son muchos ya?. Pues bien. Permítanme defenderlo. En mi opinión, No more suits tiene una característica que le diferencia de todos y es que combina lo mejor de cada evento. Por un lado, se presenta un proyecto local, que ya esté consolidado y en marcha. En esta ocasión, contaremos con Isabel Planells de Catcho’ Price, si quieres saber de qué va este interesante proyecto ya sabes donde tienes que acudir el próximo jueves 😉

Por otro lado, es una oportunidad para las personas que se inscriben con sus nuevos proyectos o ideas de contar con la opinión, consejo y asesoría de profesionales de diferentes sectores que tienen la experiencia de haber montado sus propios negocios y que pueden servirles de gran ayuda. No en todos los eventos de esta ciudad se da esta fase. Hay varios, dos en concreto, en los que se mentoriza por equipos que se hacen de forma aleatoria y con un proyectos que puede ser tuyo o no. En este caso, si estás en tu casa, dándole vueltas a una idea o un proyecto tuyo, propio, y quieres saber si es viable, las claves para seguir desarrollándolo o consejos para mejorarla, No more suits es tu evento. En esta ocasión contamos con 5 mentores de talla (Sergio Sánchez, José Mendoza, José J. Cerpa, Nayra Quesada y Françoise Beeken) que realizarán sesiones de 10 minutos –speedmentoring– con cada proyecto.

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Y por último, pero no menos importante, No more suits contiene un alto contenido de networking, ya que, independientemente de si presentas proyecto o no, se puede asistir de forma gratuita al evento, ver la presentación, escuchar a los mentores charlar con los participantes y conocer a una variedad de personas y personajes (desde el cariño) de todo tipo de sectores. Que si, que muchos nos conocemos ya, pero siempre llega gente nueva a la que acoger en esta “nuestra queridad comunidad emprendedora de Las Palmas”.

En resumen, que estás a tiempo de inscribirte para este jueves día 19 de junio, a las 18.00 horas. Si tienes un proyecto o idea en la que estés estancado, que no sabes por donde seguir avanzando y quieres contar con la opinión de varios profesionales, apúntate aquí.

Esther y yo te estaremos esperando.

Aquí, mi historia

Después de unas semanas a tope vuelvo con una entrada relacionada con una de las cosas que más me gusta hacer en esta vida: organizar. Según la RAE, organizar es:

Establecer o reformar algo para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados.

En mi adolescencia, que en aquella época la pasé sobre los 15 o 16 años (hoy en día la pasan a los 12), una de las primeras cosas que adquirí, supongo que instruida por la voz de la conciencia materna, fue el sentido de la responsabilidad y la organización. Recuerdo que me encantaba tener todo organizado, pero también recuerdo que cuando me ponía ha hacerlo esa organización sólo me duraba las primeras semanas, pues con la misma facilidad organizaba que desordenaba todo de nuevo. Odio la monotonía, me gusta ser una saltimbanqui y andar cambiando todo de sitio cada cierto tiempo.

En mi casa, a mi madre siempre le ha encantado eso de organizar reuniones familiares, fiestas, cumpleaños,… Cualquier excusa es buena para ella con tal de tener gente en casa y ejercer de anfitriona como sólo ella sabe. Supongo que de ahí me viene esa pasión por montar tinglados, por estar pendiente de que no falte detalle de nada y que todos salgan contentos cuando organizo algo. En esos tiempos me esforzaba por ser una buena ‘pinche’ junto a mi madre, siempre dispuesta a echar una mano en lo que hiciera falta y tomando nota de todo aquello que hay que tener en cuenta a la hora de organizar cualquier tipo de evento. Y no hablo sólo de lo material (comida, bebida, menaje, mobiliario,…) sino de algo más importante aún, lo que hacía que miraras alrededor y solo vieras caras sonrientes, felicidad y un ambiente en perfecta sintonía.

No sé por qué, pero me encantaba esa sensación. Mirar a mi madre y verla feliz porque todo había salido como esperaba, siempre con detalles sorpresa. Me gustaba eso. Yo quería sentirme así también. Verme rodeada de personas contentas, satisfechas y sonrientes porque lo que yo había hecho por ellos había salido a la perfección, pero además, les había ayudado a pasar una velada inolvidable.

De ahí me surgió mi faceta organizadora, la que me impulsó a organizar mis primeros eventos, por un lado los familiares, siempre dispuesta a echar una mano en cumpleaños, bodas, comuniones, fechas especiales,… Por otro, comencé con pequeños eventos deportivos, ruedas de prensa (esto me viene de formación profesional), hasta que inicié mi primer proyecto profesional con una agencia de eventos y comunicación.

Pero sin duda alguna, si he de quedarme con un tipo de evento de los que he organizado en los últimos años son los relacionados con el mundo de las startups y los que dan oportunidad a personas luchadoras de ver que existen otros caminos y que todo es posible. Cuando me surgió la ocasión de organizar un evento como Startup Weekend Gran Canaria jamás imaginé todas las cosas y momentos intensos que me iba a llevar. Startup Weekend Gran Canaria me ha dado muchos de los mejores momentos profesionales de mi vida. Se mezclan un mogollón de sensaciones, complicidad con los participantes, nervios, puedo llegar a sentir el cosquilleo y los pelos de punta al ver a toda esa gente reunida durante un fin de semana en el que tienen como objetivo sacar un proyecto adelante.

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Es en este tipo de eventos donde veo esas caras que me gustan, que me muestran que todo el esfuerzo de organización, de estar pendiente de que no falte detalle, tiene su recompensa. Es por esto, por esas personas, por las que me gusta lo que hago, por las que me gusta formar parte de los responsables que están detrás de todo lo que hace posible que se generen esas oportunidades.

Ahora me surgen nuevas oportunidades para seguir promoviendo proyectos jóvenes, darlos a conocer y ayudar en esos primeros pasos tan importantes e imprescindibles en la creación de cualquier startup o empresa de cualquier índole.

Espero seguir sumando y sumando. Aquí una emprendedora para todo lo que necesiten, emprendedores 😉

Un abrazo.

PD: Hace un año realicé el Entrenamiento para desarrollar una mentalidad emprendedora con José J. Cerpa, altamente recomendable todo sea dicho. Durante las fases del entrenamiento realizamos diferentes ejercicios que me ayudaron a conocerme más a mi misma y cómo afrontar la etapa profesional en la que me encontraba. Uno de esos ejercicios no fui capaz de hacerlo, fue una sensación súper frustrante. Durante una cena que organizó mi compañera de curso y ahora amiga Ye, incluso se me saltaron las lágrimas, no era capaz de encontrar mi historia, no sabía porqué estaba allí, en ese momento, haciendo lo que estaba haciendo, dedicándome a lo que me dedicaba, no sabía quien era yo. Ahora, después de escribir esta nueva entrada en mi Cortado largo, me acabo de dar cuenta de que la encontré. Aquí la tienes míster. Mi historia.

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