Entradas

Aquí, mi historia

Después de unas semanas a tope vuelvo con una entrada relacionada con una de las cosas que más me gusta hacer en esta vida: organizar. Según la RAE, organizar es:

Establecer o reformar algo para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados.

En mi adolescencia, que en aquella época la pasé sobre los 15 o 16 años (hoy en día la pasan a los 12), una de las primeras cosas que adquirí, supongo que instruida por la voz de la conciencia materna, fue el sentido de la responsabilidad y la organización. Recuerdo que me encantaba tener todo organizado, pero también recuerdo que cuando me ponía ha hacerlo esa organización sólo me duraba las primeras semanas, pues con la misma facilidad organizaba que desordenaba todo de nuevo. Odio la monotonía, me gusta ser una saltimbanqui y andar cambiando todo de sitio cada cierto tiempo.

En mi casa, a mi madre siempre le ha encantado eso de organizar reuniones familiares, fiestas, cumpleaños,… Cualquier excusa es buena para ella con tal de tener gente en casa y ejercer de anfitriona como sólo ella sabe. Supongo que de ahí me viene esa pasión por montar tinglados, por estar pendiente de que no falte detalle de nada y que todos salgan contentos cuando organizo algo. En esos tiempos me esforzaba por ser una buena ‘pinche’ junto a mi madre, siempre dispuesta a echar una mano en lo que hiciera falta y tomando nota de todo aquello que hay que tener en cuenta a la hora de organizar cualquier tipo de evento. Y no hablo sólo de lo material (comida, bebida, menaje, mobiliario,…) sino de algo más importante aún, lo que hacía que miraras alrededor y solo vieras caras sonrientes, felicidad y un ambiente en perfecta sintonía.

No sé por qué, pero me encantaba esa sensación. Mirar a mi madre y verla feliz porque todo había salido como esperaba, siempre con detalles sorpresa. Me gustaba eso. Yo quería sentirme así también. Verme rodeada de personas contentas, satisfechas y sonrientes porque lo que yo había hecho por ellos había salido a la perfección, pero además, les había ayudado a pasar una velada inolvidable.

De ahí me surgió mi faceta organizadora, la que me impulsó a organizar mis primeros eventos, por un lado los familiares, siempre dispuesta a echar una mano en cumpleaños, bodas, comuniones, fechas especiales,… Por otro, comencé con pequeños eventos deportivos, ruedas de prensa (esto me viene de formación profesional), hasta que inicié mi primer proyecto profesional con una agencia de eventos y comunicación.

Pero sin duda alguna, si he de quedarme con un tipo de evento de los que he organizado en los últimos años son los relacionados con el mundo de las startups y los que dan oportunidad a personas luchadoras de ver que existen otros caminos y que todo es posible. Cuando me surgió la ocasión de organizar un evento como Startup Weekend Gran Canaria jamás imaginé todas las cosas y momentos intensos que me iba a llevar. Startup Weekend Gran Canaria me ha dado muchos de los mejores momentos profesionales de mi vida. Se mezclan un mogollón de sensaciones, complicidad con los participantes, nervios, puedo llegar a sentir el cosquilleo y los pelos de punta al ver a toda esa gente reunida durante un fin de semana en el que tienen como objetivo sacar un proyecto adelante.

Imagen

Es en este tipo de eventos donde veo esas caras que me gustan, que me muestran que todo el esfuerzo de organización, de estar pendiente de que no falte detalle, tiene su recompensa. Es por esto, por esas personas, por las que me gusta lo que hago, por las que me gusta formar parte de los responsables que están detrás de todo lo que hace posible que se generen esas oportunidades.

Ahora me surgen nuevas oportunidades para seguir promoviendo proyectos jóvenes, darlos a conocer y ayudar en esos primeros pasos tan importantes e imprescindibles en la creación de cualquier startup o empresa de cualquier índole.

Espero seguir sumando y sumando. Aquí una emprendedora para todo lo que necesiten, emprendedores 😉

Un abrazo.

PD: Hace un año realicé el Entrenamiento para desarrollar una mentalidad emprendedora con José J. Cerpa, altamente recomendable todo sea dicho. Durante las fases del entrenamiento realizamos diferentes ejercicios que me ayudaron a conocerme más a mi misma y cómo afrontar la etapa profesional en la que me encontraba. Uno de esos ejercicios no fui capaz de hacerlo, fue una sensación súper frustrante. Durante una cena que organizó mi compañera de curso y ahora amiga Ye, incluso se me saltaron las lágrimas, no era capaz de encontrar mi historia, no sabía porqué estaba allí, en ese momento, haciendo lo que estaba haciendo, dedicándome a lo que me dedicaba, no sabía quien era yo. Ahora, después de escribir esta nueva entrada en mi Cortado largo, me acabo de dar cuenta de que la encontré. Aquí la tienes míster. Mi historia.

Imagen