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Ahora te pongo, ahora te quito

En las pasadas elecciones europeas di mi voto a Podemos, a Pablo Iglesias. Reconozco que fui una de las muchas personas que se sintió abrumada por aquel chaval de coleta, bohemio, juvenil, que aparecía en los medios criticando lo que muchos criticábamos, hablando de un mundo ideal donde las cosas podían ser diferentes y planteándose como la única alternativa posible para cambiar las cosas en nuestro país. En resumen, regalándonos el oído a todos y, cual orador, recitando la oración que todos queríamos escuchar.

Meses más tarde, ese discurso me fue aburriendo, la verdad. Siempre lo mismo, las mismas frases, los mismos gestos, no sé por qué, pero Pablo, perdiste tu encanto. Sin embargo, en todos los municipios de España comenzaron a florecer nuevas formaciones, grupos de ciudadanos, círculos, triángulos y cuadrados, que bajo la filosofía de Podemos, empezaron a preparar su irrupción en el panorama político municipal de todo el país. Supongo que ya Pablo Iglesias se lo venía venir, se le fue de las manos, controlar a tanta multitud, personas que ya se veían como candidatos para las elecciones en todos las ciudades, imposible. Optó por prohibir el uso de la marca Podemos para las municipales, es muuuuuuu lissssto (léase a lo José Mota), pues dicho “desconocimiento” le hizo ver el tambalee que podría provocar en su marca de cara a las elecciones nacionales de final de año.

Y aquí lo tenemos. Llevo toda la semana viendo y leyendo en las redes multitud de noticias en relación a las primeras acciones que han tomado algunos líderes de estos partidos “herederos” de la “filosofía” de Podemos. Que si Ada Colau contrata a su pareja y a la pareja de su número dos a dedo en el Ayuntamiento de Barcelona, que si Carmena prometió bajarse el sueldo y ahora resulta que no, que va a cobrar lo mismo que cobraba Ana Botella. Pero por mucho que Pablito lo haya intentado evitar prohibiendo el uso directo de su marca, creo que le ha salido el tiro por la culata, y si no, tiempo al tiempo para las generales.

Por otro lado, lo que más me preocupa de todo esto es lo que estos “nuevos políticos” están haciendo en mi isla, y hablo concretamente del Cabildo de Gran Canaria. Me preocupa, y me fastidia, las cosas que están pasando a nivel insular dentro de Podemos y que éstas puedan afectar en un futuro no muy lejano al proyecto y las buenas iniciativas que plantea el nuevo gobierno de nuestro Cabildo y nuestro presidente, Antonio Morales. Es inexplicable que el José Manuel Brito, candidato de Podemos en el 24M, al que Antonio Morales otorgó su confianza a pesar de la denuncia realizada a penas un día antes de la constitución del Cabildo de Gran Canaria, al que ha nombrado Vicepresidente segundo de la corporación insular y al que ha otorgado la responsabilidad de las áreas de Participación Ciudadana, Medio Ambiente y Emergencia, ese mismo señor Brito sea ninguneado y apartado de su propio partido.

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No entiendo una cosa, a ver si alguien puede ayudarme. ¿Qué ha pasado para que el mismo Consejo Ciudadano Insular de Podemos que le otorgó la cabeza de lista a Brito en su día, ahora le niegue la portavocía del grupo en el Cabildo de Gran Canaria? Porque según el propio José Manuel Brito esa decisión no se ha tomado por los últimos acontecimientos sobre su persona (léase la noticia sobre la denuncia por supuestos abusos, que no me lo creo tampoco). ¿Entonces? ¿Qué está pasando dentro de Podemos en Gran Canaria? ¿Qué intereses ocultos hay para quitar de en medio a Brito? Lo intentaron durante la negociación del pacto con Nueva Canarias y PSOE, lo volvieron a intentar un día antes de la constitución del Cabildo sacando la famosa denuncia, cuya consecuencia ha sido la suspensión temporal de militancia, y ahora resulta que le niegan la posibilidad de representar como portavoz a su partido en la corporación insular.

Ya veremos como siguen los siguientes capítulos de esta historia, porque está claro que va para largo. Sólo espero que la guerra interna que tienen se quede ahí, en lo interno, y que no afecte al pacto de gobierno insular y mucho menos al nuevo proyecto durante los próximos cuatro años. He dicho.

PD: Y menos mal que en mi primer post dije que no hablaría de política, pero es que no aguantaba más 😛